Artículos sobre la salud de la piel

5 consejos para cuidar la piel sensible

Consejos para el tratamiento de la piel sensible

Cuando uno tiene la piel constantemente irritada puede ser muy difícil sentirse saludable y cómodo.
A grandes rasgos, la piel sensible es la que desarrolla escozor, ardor o enrojecimiento como reacción a ciertas sustancias o factores medioambientales.1
Esta piel puede causar frustración y pérdida de autoestima, pero es posible seguir unos sencillos pasos para mejorar la piel sensible en general y el rostro en particular.

 

1. Límpiala, pero con suavidad

Los mejores limpiadores faciales conservan la humedad natural de tu piel y eliminan la suciedad, el maquillaje y el exceso de grasa sin secar la piel. Constituyen una buena base para el cuidado de tu piel sensible. Para los cuidados de este tipo de piel, busca un limpiador suave, sin jabón ni fragancia, como Cetaphil® Loción Limpiadora para piel sensible. Asegúrate de no lavarte con agua en exceso, ya que esto puede causar sequedad e irritación. Limpiar tu rostro una vez por la mañana y otra por la noche debería ser suficiente para cuidar tu piel sensible. 
Te invitamos a conocer nuestra gama de limpiadores, entre ellos Cetaphil® Pan Dermatológico, especialmente formulada para piel sensible, sin jabones, que ayuda a mantener el pH natural de la piel. 
¡Te encantarán!

2.  Hidrátala

Además de ayudar a tu piel, los hidratantes reducen la irritación producida por la sequedad y ayuda a proteger la capa más superficial de la piel. Busca una hidratante suave formulado específicamente para la piel sensible que no contenga ingredientes adicionales innecesarios que puedan irritar la piel. 
Una buena idea puede ser buscar una fórmula que ofrezca protección adicional para la piel en forma de ceramidas, un ingrediente que repone los lípidos de la piel al tiempo que protege su barrera natural. Puedes usar este producto en forma de cremas hidratantes para la cara y la piel sensible que tengan este componente. Te recomendamos hidratar tu piel con Cetaphil® Crema Hidratante o Cetaphil® Emulsión Hidratante, ambas presentaciones formuladas para piel normal, seca y/o sensible que ayudan a mantener la barrera protectora natural de la piel.

3. Evita lo que te perjudica

Por definición, se considera que la piel es sensible cuando tiene una reacción negativa a ciertos estímulos. A veces la mejor forma de cuidarla es evitando por completo estas causas. Pon atención a lo que causa que tu piel sensible se irrite: ¿tal vez un perfume nuevo, ciertos materiales en tu ropa o mucho tiempo bajo el sol? Otras causas pueden ser el maquillaje, el aire acondicionado o la calefacción central. Es importante saber qué causa los brotes específicos en tu piel sensible para poder evitarlos.

4. Usa siempre protector solar

Se ha demostrado que el uso diario de protector solar ayuda activamente a la piel sensible.2 Elige un hidratante con SPF para reducir la probabilidad de exposición aguda a los rayos UVA y UVB que pueden afectar a la salud general de tu piel. Cuando estés expuesto al sol, es buena idea que uses un protector solar específico (y no solamente un hidratante con SPF), y que te asegures de usar gorra y gafas de sol. 

5. Evita la exfoliación agresiva

La exfoliación es una buena práctica que ayuda a limpiar profundamente la piel, eliminando las impurezas y los contaminantes. Es más, tiene el beneficio adicional de eliminar las células muertas y estimular la renovación de la piel. Pero no todos los exfoliantes faciales son iguales o están recomendados para el uso diario. Cuando uses un producto exfoliante, asegúrate de que esté diseñado específicamente para pieles sensibles como nuestro Cetaphil® Exfoliante Facial Suave.
Aunque probar un nuevo e ingenioso aparato exfoliante o una máscara abrasiva “para limpiar los poros” pueda sonar tentador, lo mejor es evitarlos, ya que pueden ser bastante agresivos con tu piel.
Cualquiera que sea el producto que uses, es importante que establezcas una rutina de cuidado de la piel que se adapte a ti, a tu estilo de vida y a tu piel sensible.

 

Referencias:

1. Misery L, et al. Acta Derm Venereol 2016;96 (3):314-8

2. Schaller M, et al. Br J Dermatol 2016;175 (5): 1070-1072